lunes, 29 de marzo de 2010

QUE HACER CON LA DERECHA


Me preocupa mucho cuando en forma totalmente pueril algunos compañeros centran sus comentarios en que hay que destruir a la derecha. Y creo que es un error, por varios motivos.
Ahí va el primero: nosotros necesitamos de la derecha vernácula, para estar permanentemente atentos, vigorosos, y con todas las pilas.
Ahí va el segundo: si no existiera la derecha como posición intelectual de guerra , dentro de nuestro movimiento inevitablemente tendríamos el nacimiento de una corriente interna llamada “ una derecha del progresismo” , que obviamente se desprendería en un futuro convirtiéndose en una derecha propiamente dicha, y ya sabemos que un progresista arrepentido es muy traidor.
Ahí va el tercero: en política cuando alguien no ocupa un lugar, otros lo hacen.
En nuestra historia peronista fuimos testigos de luchas internas entre un sector más radicalizado, y otro sector menos radicalizado, Perón ya no vive y nuestros actuales conductores son radicalizados, entonces militemos para debatir nuestras ideas permanentemente, y en ese ejercicio democrático y constructivo es el que nos guiará hacia el nacimiento de un país socialmente justo y soberanamente libre
Necesitamos serenidad salvadora en esta hora trascendental, que nos dirá a nosotros, y a todo nuestro pueblo, , que la Argentina es una tierra de paz, en crecimiento y que tiene el corazón y los brazos abiertos a todos los hombres de buena voluntad que sepan respetar a su Dios, sus instituciones, sus leyes y su modo de ser.
El PERONISMO NACIONAL FEDERAL Y POPULAR ESTA LLAMADO A SER EL GRAN MOVIMIENTO DE CONSOLIDACION HACIA UN PAÍS MÁS JUSTO.

miércoles, 3 de marzo de 2010



Siempre que comienza un año, por lo general me hago un chequeo completo. Empecé con el clínico, análisis de sangre, placas, ecografías, electros, varios, etc. Etc. Etc. Los resultados en términos globales fueron satisfactorios, pero mi estado general no lo demostraba. Dicho de otra manera: en los papeles todo bien, pero la realidad era otra.

Me levantaba todos los días como si estuviera en otra dimensión. Así durante casi todos los días de enero y febrero, me sentía distinto, sin iguales en mi trabajo, en mi barrio, en el colectivo, en el subte, y no sabía porque, no podía encontrar a mí alrededor ni interlocutores ni congéneres, me sentía como el último de los mohicanos.

Todos viendo el final de valientes…, los chismes de rial, los almuerzos de.., el chocolatero, las inundaciones, la inflación, los números en contra, el Central, Redado, y la concha de su hermana, magdalena, la gambeta de morales, el nieto de pinedo, etc. Etc., y yo en otra, en otra.

Pedí turno con un psicólogo amigo para tener unas sesiones para ver si con su ayuda se me pasaba ese raro estado, y el turno fue para el 2 de marzo a las 18.30.

Pasé el fin de semana esperanzado en ese encuentro, como esperando una solución mágica, como un futuro acto de exorcismo.

Ese lunes iba rumbo al laburo, cuando de repente el bondi se empieza a alejar de su natural recorrido; inmediatamente me bajo y compruebo que el tránsito estaba vedado por la visita de Cristina a la ceremonia inaugural del Congreso. Camino dos cuadras y me quedo en la Plaza escuchando parte del discurso junto a una gran cantidad de hombres y mujeres.

Paulatinamente comienzo a transformarme, entre llantos reprimidos por la vergüenza que me vean, entre transformaciones mentales en donde me acordaba de aquella plaza de los 70, y entre la bronca que iba acumulando contra todas esas noticias que me envolvieron durante dos meses, me di cuenta, que ERA DISTINTO, y que estaba bueno SER DISTINTO, por que fui DISTINTO durante los 70 y parte de los 80, DISTINTO DE TODA ESA PORQUERÍA que enluto y embargó a mi país, y ahora escuchando a Cristina me DI CUENTA que realmente soy distinto, y esa tarde brillante pegué el faltaso al turno.