Anunciad con cien lenguas el mensaje agradable; pero dejad que las malas noticias se revelen por sí solas””. William Shakespeare (1564-1616).
Había una vez en el legendario Oriente, un lejano y antiguo país que era férreamente gobernado por un cruel y autoritario rey, quien aborrecía profundamente el arribo de malas, incómodas y desagradables noticias.
Cada vez que llegaba un mensajero desde tierras cercanas o remotas que trajera malas nuevas, lo hacía ejecutar de inmediato. Evidentemente confundía al mensajero con el mensaje y esto llegó a hacer temer y a hastiar tanto a sus súbditos que decidieron de ahí en adelante ocultarle todo aquello que fueran malas noticias.
Ya nadie comentaba más todos los acontecimientos que ocurrían. Un día se supo que había cesado en su función como rey y nadie se atrevió a comunicárselo. Todavía nadie sabe a ciencia cierta si llegó a sorprenderse realmente cuando su cabeza rodó en el patíbulo sin el correspondiente aviso previo.
Los mensajeros de la antigüedad y de todos los tiempos se hicieron merecedores de recibir privilegios, dinero y prestigio si eran portadores de buenas noticias y a ser condenados al castigo de descalificadoras críticas, implacables oprobios, dolorosos azotes y hasta perder la valiosa y única vida cuando traían noticias infortunadas a todos aquellos que no querían oír la verdad y a los mas poderosos que no les convenía que se difundan.
Hoy en nuestro querido y revaluado país, digo esto después de los actos del Bicentenario, el periodismo ha sido una NOBLE ACTIVIDAD hoy devaluada por NOBLE.
Muchos periodistas argentinos trataban de contarnos simplemente las noticias y de mostrarnos la verdadera historia argentina y los han matado y/o secuentrado. En este día de muestra, mi reconocimiento a todos ellos y también a los que hoy de una forma u otra, me refiero a escribir, hablar o mostrar, nos enseñan el NOBLE CAMINO DE LA VERDAD.
COMPAÑEROS PERIODISTAS NOBLES que trabajan en Clarín depongan sus lápices o Pcs. o micrófonos y dejen de mentirnos la historia que solamente Ustedes la creen
No hay comentarios:
Publicar un comentario